Ciego para ver

Ciego para ver

¿Cuándo hubo una transformación total en la vida del apostol Pablo?

Cuando la visión de él fue abierta por el mismo Dios, el Altisimo estaba viendo las erradas acciones de, en ese entonces, Saulo, al perseguir y matar a sangre fría a cristianos sinceros.

Mas en su divina misericordia -porque no somos merecedores de nada- Él llamo a Saulo, abrió los cielos para revelarsele a este hombre y aunque es algo irónico, con su resplandor tuvo que dejarlo ciego para que el lograra “ver” la situación en que se encontraba, pecando en contra del Dios al que tanto celosamente amaba; porque él guardaba los mandamientos del Padre celestial, llevaba una vida espiritual “recta” a su propio parecer; pero inescrupulosamente estaba matando a personas inocentes.

Y hoy no es diferente, hay muchos Saulos en el medio cristiano, que creen estar llevando una vida recta que agrada a Dios, pero que con sus acciones “matan” a personas inocentes, es decir, con su mal testimonio destruyen la fe de aquellos que quieren seguir a Dios, pero que al ver para ellos como deshonran al Señor Jesús, terminan por no querer saber nada con la fe y perdiéndose en este mundo.

Retornando a la historia de Pablo, Dios tuvo que dejarlo ciego, y confiar en aquellos que el consideraba sus eternos enemigos, los cristianos; tuvo que humillarse y reconocer que Jesuscristo es el Señor y cambiar radicalmente todas esas actitudes completamente erradas que estaba llevando. “Y al momento le cayeron de los ojos como escamas, y recibió al instante la vista; y levantándose, fue bautizado”.(Hchs. 9:18), es decir, las escamas eran los pecados que estaban oscureciendo su visión y no lograba ver la condición en que realmente se encontraba, y fue allí, al instante, que el propio Señor Jesús lo bautizó con Su Espíritu para que lograra tener una vida completa y bendecida.

Hoy el Hijo de Dios nos exhorta: “ Si fuerais ciegos, no tendríais pecado; mas ahora, porque decís: Vemos, vuestro pecado permanece”(Juan 9:41). Es contradictorio, pero tenemos que ser ciegos para este mundo, y solo así podremos ver la gloria de Dios que por Su naturaleza es espiritual. Mas los orgullosos, como lo era Saulo, ellos “ven todo, saben todo”. Saulo creía que veía la verdad, su visión era solo dar muerte a los cristianos, pero en realidad estaba enceguecido por el odio y mas, entenebrecido por el pecado que sus acciones generaban.

Cuando la luz de Dios resplandeció en él (Hchs. 9:3)y lo encegueció, pudo al fin ver la grandeza de Dios, su nombre fue cambiado a Pablo, siendo borrado ese pasado sombrío y hasta el día de hoy su testimonio, su nombre es ejemplo de fe, de ser un hombre ciego a un visionario de Dios.

Quitemos pues toda ceguera espiritual y corramos en pos de Aquel que es capaz de abrir realmente nuestra visión, cambiar nuestro nombre y transformar nuestras vidas.

“y te daré los tesoros escondidos, y los secretos muy guardados, para que sepas que yo soy el Señor, el Dios de Israel, que te pongo nombre.”  Isaías 45:3

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